Las nuevas restricciones y el toque de queda que fueron aprobados por el COE Nacional y el Gobierno Nacional, la mañana del lunes 21 de diciembre del 2020, para evitar las aglomeraciones, afectaría el sector comercial.

Las nuevas disposiciones disminuirían las ventas del sector privado en al menos $ 2.000 millones. Así lo calcula la Cámara de Comercio de Quito, que prevé que los sectores más afectados sean el de alojamiento y restaurantes, sectores más afectados durante el año.

Patricio Alarcón, presidente de la Cámara de Quito, señala que varios estudios han demostrado que la aplicación de restricciones solo presiona los sistemas de transporte público y genera aglomeraciones innecesarias.

Además, la afectación a la planificación y logística de las empresas y sus trabajadores, provoca dificultades para cumplir con sus actividades. Alarcón, indicó que el gremio pidió a las autoridades desistir de la aplicación de restricción vehicular y toque de queda y que se mantengan estas disposiciones solo el 24 y el 31 de diciembre.

Share.