Este martes 23 de marzo, la canciller alemana, Angela Merkel anunció el endurecimiento de las medidas para combatir el Covid-19, ante el aparecimiento de una nueva variante más mortal.
Según la canciller, el país se paralizará casi por completo en Semana Santa, pues entre el 1 y el 5 de abril permanecerán cerrados todos los comercios, salvo las tiendas de alimentación, que solo podrán abrir el día 3, y se prohibirán las reuniones al aire libre.
La canciller advirtió que la situación es “muy grave” y apuntó la importancia de no “sobrecargar el sistema sanitario”. “Tenemos un nuevo virus mucho más letal”, aseguró Merkel.
Alemania registró un aumento en los casos de covid-19, pues la incidencia acumulada está en 108 casos por 100.000 habitantes en siete días, cuando a mitad de febrero este indicador rondaba los 60 casos por 100.000 habitantes.

