Efectivos de Dinased llegaron a una funeraria en el sur de Quito para incautar el cuerpo de un hombre, del cual no se conocía la causa de muerte.
Según la policía, un familiar del fallecido alertó sobre la situación.
Ivan Naranjo, jefe de la Unidad de Muertes Violentas, informó que la muerte no fue notificada a ninguna autoridad y que no existía reporte médico ni acta de defunción.
El cuerpo fue llevado a Medicinal Legal para la autopsia correspondiente y determinar la causa del fallecimiento.

