La disolución de la Asamblea o “muerte cruzada” es la última opción para el primer mandatario Guillermo Lasso ante el bloqueo de los legisladores para la aprobación y discusión de propuesta de leyes.
“Si bloquean las leyes debemos ir a muerte cruzada” manifestó Lasso, sin embargo, anticipó que su proyecto de ley Creando Oportunidades, mismo que fue devuelto por los legisladores, será dividido en tres partes: laboral, tributario e inversiones y será enviado en las próximas dos semanas con el fin de dar una nueva “oportunidad” a la Asamblea Nacional.
El artículo 148 de la Constitución establece que el presidente de la República podrá disolver la Asamblea Nacional cuando: exista grave crisis política y conmoción interna, se obstruya el Plan Nacional de Desarrollo y que se arroguen funciones que no le competen.
La muerte cruzada se puede ejercer por una sola vez en los primeros tres años de mandato y de ser el caso el Consejo Nacional Electoral convoca a nuevas elecciones presidenciales y de asamblea, esta decisión le costaría al país alrededor de USD 100 millones.


