Este martes, el senado de Chile rechazó la acusación constitucional que buscaba destituir al presidente Sebastián Piñera, por las supuestas irregularidades que habría cometido en la venta de un polémico proyecto minero, reveladas por los Papeles de Pandora.
Los senadores opositores no lograron reunir el cuórum necesario de dos tercios (29 votos del total de 43 escaños) para aprobar la acusación contra el mandatario, que la semana pasada fue validada por la Cámara de Diputados para iniciar un proceso que en la práctica es un juicio político en el que la Cámara alta actúa como jurado.
La acusación constitucional tuvo lugar apenas cinco días antes de que el próximo domingo 21 de noviembre el país celebre elecciones presidenciales para buscar al sucesor de Piñera que acaba su mandato en marzo del otro año.
Al margen de este juicio político, la Fiscalía abrió una investigación contra Piñera por posibles delitos tributarios y de cohecho en la misma operación, pese a que el asunto ya fue visto en los tribunales en 2017, resultando el mandatario sobreseído.


