Después del anuncio del aumento del precio del aceite vegetal la ciudadanía ha entrado en preocupación. Ya que es un elemento necesario en la cocina, pero en la actualidad también es un lujo por su imparable aumento.
En redes sociales se ha extendido reclamos por su imparable aumento, llegando al punto de replantearse fritar productos o incluso alternar por otro tipo de mercancía. El aceite vegetal varia su valor según su cantidad y marca; oscila entre los USD 2 a USD 14.
Al igual que en Ecuador, otros países de la región y el mundo han alzado su reclamo por su exceso. Según datos de BBC, a nivel mundial el valor de los aceites vegetales ha aumentado en 46,5% en los últimos 12 meses.
En América Latina la inflación del aceite en el último año cubre un rango muy amplio que va desde un 9% en Bolivia a más de 60% en países como Costa Rica. Por ejemplo, en naciones como Guatemala, Panamá y Ecuador su incremento ha sido superior al 20%.
El motivo se da a la guerra entre Ucrania y Rusia. El año pasado, ambas naciones, concentraron el 71% de las exportaciones de aceite de girasol según la empresa especializada en análisis del mercado global del aceite ISTA Mielke GmbH.
Con la guerra el suministro ha bajado a niveles mínimos, un problema que se suma a la decreciente producción de los últimos años que ya tenía al mercado en aprietos.
Gustavo Idigoras, presidente de la Cámara Argentina de la Industria Aceitera y Centro de Exportadores de Cereales, estima que el mercado del aceite no tiene una perspectiva de estabilizarse al menos en dos años desde el momento en que termine la guerra.
El panorama empeoró con la guerra, pero era difícil desde la pandemia. El experto tachó que con el conflicto entre ambas naciones aumentó el consumo, pero disminuyó la oferta.
Fuente: El Metro

