El Vaticano concederá la indulgencia plenaria durante el Año Santo de 2025 a quiénes ayuden acogiendo inmigrantes, entre otras acciones. El penitenciero mayor, cardenal Angelo De Donatis, publicó las Normas para la concesión de la indulgencia en el jubileo convocado por el Papa Francisco.
“Spes non confundit” (la esperanza no defrauda) es la buba para el 2025 y considera que la indulgencia plenaria jubilar se consigue por las acciones concretas y seguras al espíritu penitencial. Siendo este último el que se consigue tras la abstención durante un día de distracciones banales tanto “reales como virtuales”.
Es decir, se promueve el “no uso de redes sociales o cualquier plataforma de comunicación por todo un día”. Esta sería una forma de ayunar y abstenerse.
Requisitos:
- Confesión sacramental: se debe confesar los pecados al menos unos días antes o después de realizar la obra indulgenciada.
- Comunión eucarística: se debe recibir la Sagrada Comunión el mismo día en que se realiza la obra indulgenciada.
- Oración por las intenciones del Papa: se debe rezar por las intenciones del Papa (un Padre Nuestro y un Ave María).
- Renuncia a todo pecado: se debe tener la intención de renunciar a todo pecado, incluso venial.
- Realizar la obra indulgenciada prescrita (en este caso dejar de usar las redes).
Entre otras acciones, la indulgencia se otorgará a quiénes otorguen sumas de dinero a los pobres, realicen obras de carácter religioso o social a favor de la defensa y protección de la vida, así como la calidad de misma. Esto hace referencia en la ayuda a la infancia, a la juventud a los ancianos necesitados y migrantes despojados.
Otra posibilidad radica en el empleo del tiempo libre a actividades de voluntariado, a quiénes peregrinen a lugares sagrados o acudan a misa. Por otro lado, se aclaró que quiénes no puedan cumplir con estos actos como monjas, monjes, ancianos, enfermos, presos o asistentes de salud obtendrán el perdón a través de la oración desde el lugar en que se encuentren.
«los fieles podrán conseguir la indulgencia jubilar si se dirigirán a visitar por un tiempo adecuado a los hermanos que se encuentran en necesidad o en dificultad» puntualizó el Vaticano.


