Este 12 de julio en el sector de Mapasingue, oeste de Guayaquil se extendió una alarma por olores tóxicos cercanos a una unidad educativa. Al lugar de los hechos acudieron los Bomberos de Guayaquil, y con una unidad de materiales peligrosos se procedió a medir la calidad del aire.
Como medida de precaución se envió a los estudiantes de regreso a sus hogares. Tras contactar que los niveles de oxígeno y compuestos volátiles se hallaban en parámetros normales se llamó a un retorno a la calma en el sector.


