Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil, calificó los allanamientos en el Caso ‘Triple A’ como «persecución política». Álvarez afirmó que las investigaciones buscan desprestigiar a la Revolución Ciudadana antes de las elecciones del próximo año.
La denuncia presentada por la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales no Renovables (Arcernnr) contra Copedesa, empresa familiar de Aquiles Álvarez, es investigada por la Fiscalía de un supuesto comercio irregular de combustibles en un esquema que involucra a otras compañías y personas.
Según la entidad gubernamental, Copedesa vendió a Fuelcorp S.A 743.000 galones de combustible. Esta compañía expendía combustibles a cuatro instituciones con carros sin placas.
Álvarez y sus hermanos Antonio y Xavier son accionistas de Copedesa Gasgroup S.A.
Por su lado, la asambleísta Lucía Jaramillo, miembro del grupo que investiga el contrabando de combustibles, declaró que la justicia determinará si existe tráfico de combustibles.


