Un nuevo informe de la Policía Nacional muestra una alarmante conexión entre el contrabando de combustibles en Ecuador y el narcotráfico. La gasolina que usamos podría financiar la producción de cocaína en países vecinos.
La UNODC estima que, en 2020, la región colombiana de Putumayo-Caquetá demandó una gran cantidad de gasolina para la producción de cocaína. El 95% de esta gasolina proviene de Ecuador y se introduce de contrabando a través de la frontera norte.
El problema también incluye el contrabando de diésel, usado en minería ilegal, y gas doméstico, vendido a precios bajos en el mercado negro. Estas actividades generan pérdidas millonarias que superan los $200 millones y afectan la economía del país.
La Policía ha detectado el robo de gasolina de tuberías estatales y la posible complicidad de servidores públicos. Para enfrentar este problema, se requiere una acción coordinada de todas las autoridades.


