El 2 de noviembre se celebra el Día de los Fieles Difuntos, una festividad religiosa en las Iglesias católicas que honra la memoria de los fallecidos. Durante esta jornada, las familias se reúnen para orar y recordar a sus seres queridos que han partido.
En Ecuador, esta conmemoración incluye tradiciones indígenas arraigadas. Una de las costumbres es el intercambio de «Guaguas de pan», muñecas de pan elaboradas con trigo, azúcar y mantequilla, que suelen tener forma de niño o bebé. Estas guaguas se acompañan con la colada morada, una bebida prehispánica hecha a base de frutas locales, especias y harina de maíz. Este preparado representa la vida, la muerte, y el ciclo de la siembra y la cosecha.
En esta fecha, las familias llevan estas ofrendas a los cementerios, donde también se colocan comida, bebidas y flores sobre las tumbas, como muestra de respeto y recuerdo hacia los fallecidos.


