La sequía extrema que afecta a Ecuador ha reducido drásticamente los niveles de agua, impactando el abastecimiento de energía, la agricultura y la ganadería. Además, los incendios forestales, acelerados por la falta de humedad, han devastado ecosistemas, causando la pérdida de flora, fauna y afectando a cientos de personas.
Según, la secretaria de Riesgos desde el primero de enero a la fecha se han registrado 5.241 incendios forestales que han comprometido 75.518,89 hectáreas de cobertura vegetal. Mientras que, 44.798 animales han muerto en medio de las llamas y 4.851 rescatados con múltiples afectaciones en su salud.
El impacto no es solo económico y ambiental, sino también psicológico. Noticias constantes sobre apagones, cortes de agua y desempleo generan ansiedad en la población. Frente a este escenario, expertos enfatizan la importancia de medidas de adaptación que incluyan apoyo a la salud mental.
Recomendaciones para cuidar el bienestar emocional:
– Mantén una comunicación activa: Hablar con seres queridos o unirte a grupos de apoyo puede aliviar el estrés.
– Prueba técnicas de relajación: Yoga, meditación y ejercicios de respiración ayudan a manejar la ansiedad. Estas técnicas ayudan a calmar la mente y el cuerpo, promoviendo una sensación de tranquilidad.
– Enfócate en lo que sí puedes controlar: Participar en acciones como ahorrar agua o apoyar campañas ambientales o recolección de víveres ya que genera una sensación de control.
– Busca ayuda profesional: Si sientes que ya no puedes manejar la carga psicológica debido a las afectaciones climáticas en Ecuador, no dudes en buscar ayuda.
Cuidar la salud mental es clave en tiempos de crisis. Aunque no se pueda controlar el cambio climático, el bienestar personal y familiar es una prioridad para enfrentar los retos actuales.


