Diana Ruiz fue la primera mujer en abordar un avión supersónico, que su velocidad rompe la barrera del sonido. Es así que se convirtió en parte de la historia de la aviación del Ecuador.
Desde la tarde del martes 26 de noviembre la Fuerza Aérea Ecuatoriana se encuentra de luto tras el accidente aéreo donde fallecieron la capitana de aviación Diana Estefanía Ruiz Solís y el cadete Juan Andrés Pacheco Ramírez durante un vuelo de instrucción en la Libertad.
‘La Mujer Supersónica’ o la ‘Dama del aire’ como era conocida Diana de 32 años, se convirtió en la primera mujer en pilotear un avión modelo Cheetah en cielos ecuatorianos.
Además de ser una de las primer mujeres en realizar esta profesión, Ruiz era defensora de los derechos de las mujeres en estos espacios que generalmente son denominados para el género masculino.
“La inclusión de cadetes mujeres fue un proceso con aciertos y desaciertos, que debe continuar luchando por una completa inclusión y equidad para el personal femenino”, mencionó la capitana de la aviación.
Desde muy pequeña sus sueños parecían ser imposibles debido a que no existía la oportunidad para las mujeres de trabajar en estos espacios dentro de la carrera militar.
Pero, en el año 2007, cuando ‘La Mujer Sónica’ apenas tenía 15 años, las FAE permitió que las mujeres sean parte de la escuela de aviación.
Es así, que en 2009 Diana Ruiz se inscribió en la escuela y logró ser parte de la institución hasta la actualidad.
Dentro de sus principales logros está haber piloteado modelos de aviones Cheetah, considerado una de las aeronaves más rápidas del mundo.
El 13 de marzo de 2014 Diana Ruiz, a los 22 años tuvo que arriesgarse a tomar el mando del avión que rompe las barreas del sonido volando a 30 mil pies de altura sobre la Base Aérea de Taura, siendo esta la primera vez que lo hizo
Este hecho se convirtió en algo histórico ya que en ese momento se convirtió en la primera mujer ecuatoriana de la Escuela de Aviación Militar en pilotear la aeronave en el país.
La capitán expresó su orgullo y emoción “Este vuelo no solo es mío, sino de todas las mujeres que sueñan con romper barreras. Es un honor representar a Ecuador y demostrar que con esfuerzo no hay límites”, manifestó en una ceremonia en la Base de Taura.
La noticia de su fallecimiento causó conmoción en redes sociales donde sus colegas, amigos y ciudadanos expresaron su pesar a la familia y a la institución.




