En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, varios organismos han expuesto el sin números de mecanismos que se usan para reprimir a las mujeres. Ante ello, la Unidad de Bienestar Animal (UBA) explicó que hay personas que usan las amenazas o el propio el maltrato físico hacia las mascotas para manipular, controlar o intimidar a sus parejas.
Según, la organización Revolución Animal existen múltiples estudios, en hogares donde hay maltrato animal, coexiste la violencia de género, “por eso trabajar en prevención y entender este vínculo, nos ocupa” señaló el organismo.

En este sentido, el maltratador utiliza amenazas como: «si terminas conmigo, maltrataré o matare a tu gato o perro». La entidad municipal define a esto como una violencia interrelacionada, pues conecta el maltrato hacia los animales de compañía con la intimidación hacia una persona.
UBA, señaló que «Estas dinámicas no solo refuerzan el ciclo de violencia, sino que también tienen graves consecuencias emocionales y de salud mental como: miedo y ansiedad constante, sentimientos de culpa y responsabilidad hacia el animal, dificultades para dejar la relación abusiva debido al temor por la seguridad del animal.

De acuerdo a un estudio el 59% de las mujeres víctimas de violencia retrasan salir del domicilio donde son maltratadas, por no encontrar alojamiento con sus animales. Además, al momento de denunciar este tipo de actos, las víctimas se encuentran con que la justicia no incluye a los animales en las medidas de protección en casos de violencia dentro de hogares.
En el mundo existen casos en que las víctimas de maltrato intrafamiliar han recurrido a abandonar a sus animales por protegerlos. Recordemos la historia de un niño que dejó a su perro simón en un albergue de animales para protegerlo del maltrato que sufría por parte de su padre. La historia se hizo viral, aquí los extractos de dos cartas que el pequeño escribió por su perro.
«Te dejo a Simón, es mi perro, no quiero que mi papá le pegue, llora mucho porque no hay comida, te dejo mis ahorros para sus tortillas. No le peguen porque mi papá le pega mucho, Simón come mucho. No sé lo lleven, cuando crezca vengo por Simón», dice la carta que el niño escribió cuando fue a dejar al perro en el albergue.

Se conoce que el niño no dejo de preocuparse por su compañero y en una ocasión dejó otra carta en la que dejaba 3 pesos para las tortillas del peludo tras su visita al veterinario.

En países desarrollados, las autoridades han tomado medidas correctivas en casos de maltrato animal, debido a que el 99% de los asesinos seriales empezaron con maltratar a animales. Mientras que, el país leyes de amparo, protección aún tienen vacíos legales que dejan casos de preocupación en la impunidad.


