Inspectores de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuraron un asadero de pollos en Cuenca tras hallar múltiples irregularidades. Durante el operativo, encontraron un gato enjaulado, presuntamente utilizado para cazar roedores en la noche.
El felino permanecía enjaulado todo el día, sin comida ni agua, lo que constituye crueldad animal. Además, la presencia del animal en las instalaciones representaba un riesgo sanitario, al poder entrar en contacto con utensilios y áreas de cocina.
La inspección también reveló hongos en lavaderos, herramientas sucias, y restos de comida mal almacenados. Debido a estas condiciones insalubres, el establecimiento fue clausurado.


