El lunes 27 de enero la Agencia Metropolitana de Control (AMC) cerraron una carnicería clandestina en el sur de Quito. El mal olor, la presencia de moscas y roedores alertaron a los moradores del sector sobre el funcionamiento del establecimiento.
El local comercial se encontraba ubicado en una vivienda en el sector de Chillogallo, sur de la capital.
En este negocio los propietarios almacenaban productos cárnicos en un cuarto que no contaba donde no existía medidas de salubridad ni cadena de frío para mantener los alimentos en buen estado.
En el barrio Libertad, los vecinos levantaron la denuncia reportando un almacenamiento inadecuado y antihigiénico de carne y patas de res.
Pues los productos alimenticios se los exponía en una terraza lo que provocaba malos olores y proliferación de moscas y ratones.
Las autoridades realizaron un operativo de control en donde participaron agentes de la AMC, la Empresa Metropolitana de Rastro y la Policía Nacional en donde decomisaron alrededor de 1.000 patas de res que en su mayoría se encontraban en mal estado.
Miembros de la Empresa Metropolitana de Rastro se encargaron de destruir las patas de res debido a que no eran aptas para el consumo humano, según el comunicado de la AMC
Además, Yesenia Cabezas, líder zonal de la AMC de Quitumbe indicó que “el infractor no contaba con los permisos municipales correspondientes y podría enfrentar una multa de hasta 15 salarios básicos”.
Por otro lado, el dueño de la carnicería no presentó a los funcionarios la guía de faenamiento, pues este documento certifica que los productos cárnicos provienen de camales autorizados y que cumplen los protocolos sanitarios.
La AMC informó en su comunicado que en el año 2024 la entidad inició 2010 procedimientos de sanación a carnicerías que no cumplían con los permisos necesarios para operar.
Como resultado se clausuraron 32 establecimientos que mantenían prácticas insalubres y representaba un riesgo para la salud pública y bienestar de los consumidores.
