La propuesta de reforma a la Ley Orgánica de Animales (LOA), impulsada por la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea Nacional, ha generado indignación entre activistas y colectivos de defensa animal en Ecuador. La iniciativa busca renombrarla como Ley Orgánica de Diversidad Animal (LODA) y someterla a un segundo debate legislativo.
A través de redes sociales, ciudadanos y organizaciones han manifestado su rechazo, asegurando que la reforma eliminaría 28 disposiciones clave para la protección de la fauna silvestre, rural y urbana. También advierten que el proyecto contradice la decisión popular expresada en consulta popular, como la prohibición de corridas de toros y peleas de gallos.
Además, esto representa una gran preocupación para activistas y defensores de los derechos animales, porque quita a los municipios la capacidad de sancionar delitos como la zoofilia, el bestialismo y la pornografía con animales. Si bien estos actos seguirán tipificados como delitos en el Código Penal, la reforma convertiría su persecución en una acción privada.
Esto implica que, en lugar de ser un delito perseguido de oficio por el Estado, quedaría en manos de los denunciantes iniciar y costear el proceso legal. Esto advertiría que un juicio por este tipo de delitos podría tener un costo estimado entre USD 5.000 y 10.000, lo que incluye gastos en abogados, exámenes forenses, peritajes, necropsias, notarías y otros procedimientos legales.
Esta carga recaería directamente en los ciudadanos, quiénes no podrían obtener respaldo estatal o municipal en la sociedad civil, dificultando la justicia para las animales víctimas de abuso.
El pasado 1 de febrero, cientos de personas marcharon en Quito y Guayaquil para exigir el archivo del proyecto, sin recibir respuesta oficial. Ante ello, han convocado una movilización nacional el 22 de febrero a las 10:30, con protestas en Guayaquil (Parque Bicentenario), Quito (Cruz del Papa), Santo Domingo (Redondel del Indio Colorado), Riobamba (Parque Infantil), Manta (Entrada Playa Murciélago), Loja (Plaza de Santo Domingo), Machala (Parque Ismael Pérez Pazmiño), Ambato (Hotel Emperador) e Ibarra (Av. Atahualpa y Juan Francisco Bonilla).
El llamado a defender los derechos de los animales cobra aún más relevancia tras el operativo Resurgir 6, realizado en Guayaquil. Durante la intervención en sectores como Prosperina y los cerros del Fortín, se desmantelaron centros de operación de bandas criminales donde se encontraron más de 50 animales en estado de maltrato, algunos con heridas graves, quemaduras y desnutrición.
En el operativo también se allanaron 30 viviendas, se detuvo a 14 personas y se incautaron armas y drogas.
Los activistas advierten que relajar las leyes de protección animal podría aumentar estos delitos y favorecer actividades del crimen organizado.





