Un cóndor herido, una de las aves emblemáticas del Ecuador, fue rescatado en Cuenca luego de ser encontrado por peatones que se encontraban por el lugar, el viernes 14 de febrero de 2025.
Según Ernesto Arbeláez, biólogo y director ejecutivo de la Fundación y Bioparque Amaru, el ave fue encontrada por ciudadanos en el sector de Pucán, cantón Cuenca. Mismos que dieron la alerta mediante una llamada al ECU 911.
«Rescatamos un cóndor herido, desafortunadamente con disparos, en las afueras de Cuenca», dijo Arbeláez en un video que fue difundido en redes sociales.
En las imágenes del video se muestra el rescate del animal que fue trasladado al Bioparque Zoológico Amaro para ser custodiado, supervisado y que reciba atención médica.
Las entidades que participaron en su rescate fueron personal técnico de la Unidad de Bosques y Vida Silvestre de la Dirección Zonal 6 del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, el Zoológico, la Unidad Nacional de Protección del Ambiente de la Policía Nacional (UPMA), la Empresa Pública Municipal de Aseo de Cuenca ETAPA EP, el GAD Parroquial de Baños y comuneros del sector.
Luego del hallazgo, el Ministerio se pronunció al respecto e indicó que “esta cartera de Estado presentará la denuncia formal ante la Fiscalía Provincial de Azuay” para que las autoridades se encarguen de la investigación y determinen a los responsables de este hecho en base al Código Integral Penal (COIP), en el artículo 247 por delito contra la fauna silvestre.
La ley penaliza a el maltrato o caza de especies protegidas, de acuerdo al COIP los implicados tendrán que cumplir con penas privativas de la libertad entre uno a tres años dependiendo de la gravedad de lo cometido.

Como actualización del caso, los veterinarios que atienden al cóndor rescatado diagnosticaron hipotermia y descompensación al momento de examinarlo.
Es por ello, que el ave fue trasladada a la ciudad de Cuenca para ser sometido a una evaluación más profunda de su caso.
Además, le realizaron radiografías en las que muestra la presencia de siete perdigones en el cuello y uno en la cabeza.
Lo que preocupa a los médicos es el perdigón que se encuentra alojado a un centímetro de la médula, pues el impacto pudo haber causado una parálisis o muerte instantánea.
Otro de los impactos que se analiza es el del cráneo ya que puede generar un trauma encefálico, pues esto se podría considerar que el cóndor sea sometido a una microcirugía para liberar el perdigón.
Hasta el momento, el animal recibe terapia mediante fluidos y analgésicos, pero no ha mostrado una evolución satisfactoria al tratamiento ya que no hay un comportamiento normal ni puede alimentarse por sí solo.
Por otro lado, los expertos enviaron muestras de los perdigones a la ciudad de Quito para descartar un posible envenenamiento por plomo, ya que estas municiones usadas para la caza ilegal contienen este metal tóxico.


