Gian Carlo Loffredo, ministro de Defensa, encabezó el operativo que se ejecutó entre la noche del 17 de febrero y la madrugada del 18 de febrero. Esta acción responde a la escala de violencia que se vive en el país, especialmente tras la masacre de Manta, atribuida a la banda Los Pepes.
Además, señaló que la captura de cabecillas y la incautación de droga contribuyen a la creciente violencia entre las bandas. Razón por la cual las estructuras criminales se estarían reorganizando y buscando el liderazgo. Durante el operativo en Manta, los militares ejecutaron cuatro allanamientos, aunque no se logró la captura de los objetivos de alto valor que se buscaban.
El operativo continuó en Portoviejo, específicamente en el barrio Florón, donde Los Lobos tienen presencia. Aquí, con la participación de 370 miembros de las Fuerzas Armadas y 50 policías, se realizaron búsquedas casa por casa, encontrando municiones, drogas y equipos de comunicación.
Además, se identificó un centro de mando que estaba siendo utilizado por la banda. Según Loffredo, el objetivo de estas acciones es reforzar la presencia del Estado y mostrar fuerza militar frente a las organizaciones criminales. Finalmente, el ministro sostuvo que los mandos militares acompañarán a los operativos en territorio, hasta «ganar la guerra contra el crimen organizado».

