La noche del lunes 3 de marzo en la provincia de Francisco de Orellana un hombre fue linchado e incinerado por los moradores de la parroquia rural de Dayuma, en la provincia de Francisco de Orellana.
Según información del reporte policial, alrededor de las 20:00 del lunes pasado, una multitud fúrica habría ingresado a la UPC de la parroquia para sacar a la fuerza a dos detenidos, quienes eran culpados de cometer los presuntos delitos de robo y extorsión.
La gente del sector entró a las instalaciones policiales armados con machetes, lanzas, piedras y palos para sacarlos a la fuerza.
Sin embargo, los uniformados de turno intentaron impedir el ajustamiento “por mano propia” pero más era la furia de los pobladores que no fueron impedidos.
Videos difundidos en redes sociales evidencian que los ciudadanos arrastraron a los delincuentes por las calles de Dayuma hasta llegar a las canchas de uso múltiple, junto al coliseo. Mientras que otros moradores golpearon en repetidas ocasiones a los implicados con palos y piedras.
Uno de ellos murió debido a los golpes que le proporcionaron y quemaduras en todo su cuerpo, mientras que el segundo logró escapar de la turba.
No obstante, durante la negociación de los elementos policiales con los moradores para calmarlos, un hombre apareció en el lugar con una poma llena de combustible que fue rociado en uno de los sospechosos.
Luego de ello, otra persona prendió fuego y las llamas arrasaron en el cuerpo del delincuente. Los agentes que se encontraban en el lugar hicieron una llamada y eso produjo que la multitud empiece a esparcirse mientras el sujeto estaba en llamas.
La Policía se comunicó con personal de Criminalística para que acudan al sector y realicen el levantamiento de los restos. Según el informe luego de la autopsia, el occiso presentó múltiples heridas con signos de carbonización.
Luego de lo sucedido, la entidad emprendió con labores de investigación en donde se realizó allanamientos en la zona y como resultado se detuvo a dos moradores quienes presuntamente participaron en el linchamiento.
También, en el escrito, los oficiales colocaron como indicios el forzamiento de las seguridades de la UPC, el levantamiento de prendas de vestir incineradas, una motocicleta que sería propiedad de los sospechosos, entre otros.


