La reciente clausura de un restaurante perteneciente a la familia del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, por parte de ARCSA ha desatado una controversia que ha trascendido lo municipal y se ha adentrado en el ámbito político provincial.
En un video publicado por el alcalde, quien vestía una camisa con el logo de Pizza Libre, el negocio familiar en cuestión, Álvarez invitó a los funcionarios a realizar inspecciones sin restricciones. «Capaz digan que contrabandeamos vendiendo pizzas», ironizó el alcalde.
Este incidente, ocurrido la noche del 6 de marzo, también involucró a otras figuras políticas. La prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga, expresó su apoyo a Álvarez a través de redes sociales: «Mi solidaridad, alcalde Aquiles Álvarez. ¡Esto tiene que parar!», escribió.
Aguiñaga resaltó la dualidad de la política, mencionando que, mientras una cara permite servir y cambiar vidas, la otra está llena de bajezas, donde hasta las familias son blanco de ataques.



