El derrame de petróleo que causó la rotura del del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) que ocurrió el pasado 13 de marzo en el recinto El Vergel, ha llegado a los ríos Viche y Caple en la provincia de Esmeraldas.
Esto generó una emergencia ambiental en la provincia y la contaminación ha producido que la fauna acuática muera de inmediato en estos cuerpos de agua.
Es así que investigadores de la Universidad Católica de Esmeraldas informaron que la capa de crudo en el agua ha superado los 40 centímetros, pues esto impide que la vida acuática en la región permanezca con vida.
Además, el oro negro llegó a las zonas costeras alcanzando comunidades como Camarones y Río Verde y la fauna marina lo que incluye la recolección de almejas en Penas Blancas.
Es así que otra de las zonas afectadas por este derrame de petróleo fueron las áreas protegidas como el manglar “Botoncillo” y la reserva ecológica del estuario del río Esmeraldas. Allí habitan varias especies como aves, peces, mamíferos y reptiles.
De acuerdo a análisis de los expertos indicaron que se necesitará al menos un año para que se recupere en su totalidad el ecosistema, si se realizan trabajos de limpieza durante los primeros días.
Por otro lado, esta emergencia ambiental ha dejado a más de 51.500 hogares sin acceso a agua potable lo que provoca más dificultades en la región costera.
Vicko Villacís, alcalde de la ciudad, alertó sobre los “daños ecológicos sin precedentes” lo que ha ocasionado la declaración de emergencia en la zona.
Sin embargo, el clima tampoco ayuda a las labores de contención ya que la fuerza del agua arrastra los residuos contaminados a zonas amplias. De acuerdo a los especialistas una vez que se ha realizado una limpieza total, una fuerte lluvia ayudaría a que se termine de limpiar el agua.

