El gobierno de Estados Unidos sancionó este viernes a la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y al exministro Julio De Vido por “corrupción significativa”, según anunció el secretario de Estado, Marco Rubio.
En un comunicado oficial, Rubio detalló que ambos políticos “abusaron de sus cargos” y orquestaron múltiples esquemas de sobornos durante sus funciones públicas. Así, habrían sustraído millones de dólares mediante contratos de obras públicas.
Como consecuencia de las sanciones, ni ellos ni sus familiares directos podrán ingresar al territorio estadounidense. El Departamento de Estado notificó la medida al gobierno argentino.
Estas sanciones llegan en medio de un acercamiento entre Washington y el presidente Javier Milei, quien mantiene una relación cercana con la administración de Donald Trump. Tras conocerse la noticia, Milei publicó en su cuenta de X: “Che, Cristina. Fin”.
Cristina Fernández ya había sido condenada a seis años de prisión en 2022 por la causa Vialidad, relacionada con 51 obras otorgadas al empresario Lázaro Báez. En noviembre de 2024, la Cámara de Casación ratificó la sentencia e inhabilitó a la exmandataria para ejercer cargos públicos.
Pese al fallo, la expresidenta no ha sido detenida, ya que la sentencia no está firme. En febrero pasado, presentó un recurso para anular la condena. En respuesta, la Fiscalía pidió que se aumente la pena a 12 años y se mantenga la acusación por asociación ilícita.
Finalmente, esta sanción coloca a Fernández en la lista de expresidentes latinoamericanos sancionados por Estados Unidos, como Rafael Correa, Jorge Glas, Horacio Cartes y Ricardo Martinelli, aunque en esos casos, durante el mandato de Joe Biden.
Hasta el momento, Cristina Fernández de Kirchner no ha emitido declaraciones públicas sobre la decisión del gobierno estadounidense.


