El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, informó que el plan de contingencia por la emergencia hídrica en la ciudad ha evolucionado significativamente, cuatriplicando los recursos destinados al abastecimiento de agua mientras se avanza en la reparación del sistema Mica–Quito Sur, afectado por la rotura de un tramo de tubería.
En entrevista con un medio local, Muñoz afirmó que el Municipio trabaja intensamente desde el primer día de la emergencia y espera solventar el problema durante el fin de semana.
“Dependemos de las condiciones climáticas, estamos trabajando en el páramo del Antisana, y es importante que el sistema se estabilice. Ya estamos habilitando el terreno y hemos removido cerca de 150 mil metros cúbicos de los 180 mil previstos” – detalló.
El plan de abastecimiento de agua ha crecido de forma acelerada: se pasó de 17 a 87 tanqueros, se habilitaron 5 hidrantes, 8 cisternas móviles y 3 puntos fijos de distribución.
“Las alternativas se han cuadriplicado” – aseguró el alcalde.
Muñoz también destacó el respaldo de alcaldías, prefecturas y empresas privadas, aunque cuestionó la falta de coordinación con el Ministerio del Ambiente.
“Sería deseable, además, que el Ministerio del Ambiente nos indique dónde están ubicadas las plantas de potabilización; no ha habido una verdadera coordinación en ese sentido”.
Sobre las causas del colapso, Muñoz explicó que las lluvias intensas en La Mica, superiores a las de años anteriores, generaron acumulaciones de agua y deslizamientos imprevisibles. El tramo afectado está siendo reemplazado con 350 metros de tubería de polietileno de alta densidad (PEAD).
La Gerente General de Epmaps informó que, tras la instalación de la nueva tubería, se procederá con la limpieza, llenado y estabilización del sistema, lo que tomará varios días debido a la extensión de 45 kilómetros de la línea afectada.


