La violencia criminal en Ecuador sigue fuera de control. Solo en el primer semestre de 2025, se reportaron 4.557 muertes violentas, de las cuales 4.069 fueron cometidas con armas de fuego: pistolas, fusiles, ametralladoras, escopetas… una verdadera guerra interna en las calles.
Esto representa el 89% del total de asesinatos, un incremento del 22% respecto al primer semestre de 2023, que ya era considerado el año más sangriento de la historia del país. Si se compara con 2024, el aumento es del 45%.
Otros 488 asesinatos se perpetraron con armas blancas, constrictoras o incluso con objetos improvisados: machetes, bates, picas hielos, cables, fundas plásticas. Una muestra brutal de la degradación criminal que vive el país.
En mayo de 2025 se rompió el récord con 915 asesinatos en un solo mes. Aunque en junio se registró una caída importante —555 crímenes, una disminución del 39% respecto a mayo— el semestre cerró con una cifra total alarmante.
Tras la declaración de conflicto armado interno en enero de 2024 por parte del presidente Daniel Noboa, la violencia disminuyó temporalmente. Febrero fue incluso el mes más pacífico desde abril de 2022, con 384 homicidios.
Pero la tregua no duró. Desde marzo de 2024, los asesinatos retomaron su escalada, alcanzando un nuevo pico en mayo de 2025.
Y julio no ha sido la excepción. En Manta, más de 20 personas fueron ejecutadas en tres días tras la muerte de alias ‘Mexicano’, presunto aliado de Los Lobos. Y en Playas, se registró una masacre de 11 personas en una sola jornada.


