Desde la madrugada, la calma en Quevedo fue interrumpida por el ruido de helicópteros y el despliegue de casi 300 militares. La operación “Gran Escala”, ejecutada por el Ejército y liderada por el ministro de Defensa Gian Carlo Loffredo, apuntó directo al corazón de la estructura criminal de “Los Lobos” en la provincia de Los Ríos.
El primer objetivo fue Lizandro L., detenido en una lujosa “narcovivienda” con paredes de mármol, cuadros de capos internacionales, zonas de recreo y altares dedicados a la narco-cultura. Entre las evidencias, varias armas, municiones y una credencial que revelaba que en 2020 trabajó como seguridad del Ministerio de Gobierno. Hoy enfrenta investigaciones por presunto narcotráfico.
En un segundo golpe, cayeron alias “Cojo” y alias “Mocho”, señalados como los principales responsables de extorsiones, asaltos y secuestros en la zona. Junto a ellos, la policía incautó tres kilos de droga, armas y municiones.
Pero la jornada también tuvo un final esperanzador: un transportista que había sido secuestrado fue liberado sano y salvo. Su familia recibía amenazas y una exigencia de 200 mil dólares por su rescate.
El ministro Loffredo advirtió que este es solo el comienzo y que, por orden del presidente, operativos como este se replicarán en todo el país para devolver la paz a los ciudadanos.


