La indignación en Cañar se desbordó la noche del miércoles. Decenas de pobladores se tomaron la Fiscalía del cantón Déleg, donde permanecía Wilson Q., señalado como responsable de la violación y muerte de una mujer de 83 años.
Según las investigaciones, el crimen ocurrió la madrugada del domingo. El hombre habría ingresado por la parte posterior de la vivienda de la víctima, abusó sexualmente de ella y la dejó con graves heridas que provocaron su muerte en un hospital de Azogues.
La Policía detuvo al presunto implicado gracias a información reservada y lo trasladó hasta la Fiscalía. Sin embargo, los habitantes exigían que el caso sea juzgado por la justicia indígena y no por la ordinaria.
El populacho forzó las puertas de ingreso, rompió ventanas y buscó al detenido para hacer justicia por mano propia. Incluso encendieron fuego dentro del edificio, aunque fue controlado rápidamente.
Pasadas las once de la noche, la Policía utilizó gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, que respondió lanzando piedras contra los uniformados y los patrulleros.
Hasta altas horas de la noche, el ambiente en la Fiscalía seguía tenso, mientras el presunto agresor esperaba su audiencia


