Las protestas contra la eliminación del subsidio al diésel suman ya cerca de diez detenidos. Así lo informó el ministro del Interior, John Reimberg, al detallar los alcances del estado de excepción decretado por el presidente Daniel Noboa.
La medida prohíbe aglomeraciones que afecten servicios públicos, aunque permite manifestaciones pacíficas. Según el Ministro, la Policía tiene la disposición de priorizar el diálogo, pero en caso de no llegar a acuerdos, deberá dispersar a los manifestantes y despejar las vías.
La mañana de este miércoles se reportaron tres bloqueos: dos en Carchi y uno en Pichincha. Con el despliegue de uniformados, se despejó la Panamericana E-35 en Bolívar y San Gabriel, además de la vía Tabacundo-Cajas. Solo permanecía cerrado el tramo de Piquiucho, en Carchi, según el ECU 911.
En Alóag, los transportistas no reclamaron por el costo del combustible, sino por falta de seguridad en carreteras. Tras un acuerdo con el Gobierno para implementar zonas de descanso seguras, el bloqueo fue levantado.
Las protestas iniciaron el lunes en varias provincias y se extendieron por dos días. Para coordinar la respuesta, el Ejecutivo instaló un Puesto de Mando Unificado en Quito. El objetivo, según el Gobierno, es mantener el orden y garantizar la seguridad ciudadana.


