La tarde del 17 de septiembre, el centro de Guayaquil se sacudió por una fuerte explosión. Un vehículo estalló en la intersección de Rumichaca y Junín, a pocos metros de la avenida 9 de Octubre.
Al controlar el fuego, los bomberos descubrieron tres cilindros de gas en el interior del carro. La policía detuvo a un menor de edad, señalado como sospechoso de haber dejado el vehículo en el lugar.
Un día antes, otro artefacto explotó en el mercado Juan Montalvo, al norte de la ciudad. Dos hechos consecutivos que encendieron las alarmas en la capital económica del país.
El alcalde Aquiles Álvarez aseguró que se está levantando información con el Centro de Mando y Control de la Empresa SeguraEP, con énfasis en la zona de La Bahía.
Según Álvarez, los comerciantes aportaron información y las cámaras de videovigilancia ya son analizadas.
El burgomaestre adelantó que podrían encontrarse “sorpresas graves” en las próximas horas y que la información será revelada al país.
La policía investiga si el ataque en el centro estaba dirigido contra locales comerciales del sector. Mientras tanto, la ciudadanía vive con preocupación la creciente ola de violencia.


