A través del Decreto Ejecutivo 175, firmado este 5 de octubre, el presidente Daniel Noboa renovó el estado de excepción en las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí y el cantón Echeandía, en la provincia de Bolívar.
La medida se adoptó por grave conmoción interna, y se sustenta en los decretos previos 76 y 109, emitidos en agosto, cuando el Gobierno justificó la emergencia por el incremento de la violencia, los delitos y la acción de grupos armados organizados en esas zonas del país.
El nuevo decreto detalla que el objetivo principal es garantizar el orden público, la paz social y la convivencia pacífica de los ciudadanos, y recuerda que los servidores públicos serán responsables por cualquier abuso cometido durante la vigencia de la medida.
El Ejecutivo también dispuso la aplicación parcial de los artículos tres y cuatro del decreto anterior, bajo las limitaciones establecidas por la Corte Constitucional, que revisó la legalidad de las medidas en septiembre pasado.
La noche del sábado, el presidente ya había decretado otro estado de excepción en diez provincias de la Sierra y Amazonía: Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo, Bolívar, Cañar, Azuay, Orellana, Sucumbíos y Pastaza.
En esas jurisdicciones, la medida se adoptó por hechos de violencia y paralizaciones en el contexto de las manifestaciones que se desarrollan desde hace dos semanas. Además, el decreto suspende el derecho a la libertad de reunión durante las 24 horas del día.
Con estos decretos, ya suman trece las provincias bajo estado de excepción. El Gobierno sostiene que las medidas buscan frenar la violencia y mantener el orden frente a una compleja situación de seguridad y conflictividad social en el país.

