La Universidad Central del Ecuador se convirtió la noche del miércoles 15 de octubre en el epicentro de una jornada de violencia.
Lo que comenzó como una protesta pacífica en el marco del paro nacional convocado por la Conaie, terminó en enfrentamientos entre manifestantes y miembros de la Policía Nacional.
Pasadas las 20:00, los incidentes se intensificaron en los alrededores del campus universitario.
Testigos denuncian que los uniformados irrumpieron en los pabellones de Odontología y Comunicación Social, lanzando gases lacrimógenos dentro de las instalaciones.
En redes sociales circularon videos donde se observa a jóvenes corriendo entre nubes de gas, gritos de auxilio y brigadas médicas atendiendo a los afectados.
El periodista Enrique Alcívar también denunció en sus redes sociales haber sido agredido por miembros de la Policía mientras cubría la marcha de universitarios en la avenida América.
Organizaciones como la Coordinadora Nacional Estudiantil e INREDH exigieron al Gobierno explicaciones por lo que califican como represión desmedida.
Hasta la medianoche se reportaron al menos dos detenidos y una docena de estudiantes afectados por los gases.
La Federación de Profesores de la Universidad Central condenó la agresión policial dentro del campus, calificándola como una violación a la autonomía universitaria.
Además, exigieron al rector un pronunciamiento firme y llamaron a la unidad de toda la comunidad académica en defensa de la universidad pública.

