Con 88 votos a favor, la Asamblea Nacional aprobó este martes las reformas a la Ley Orgánica de Movilidad Humana. El proyecto fue impulsado por el oficialismo y tramitado por la Comisión de Relaciones Internacionales, presidida por la asambleísta Lucía Jaramillo.
“Se necesita que se proteja al migrante legal. No al delincuente que se oculta como refugiado o perseguido”, reiteró Jaramillo.
Las reformas establecen tres ejes principales: fortalecer el control migratorio, reorganizar las competencias dentro de la Subsecretaría de Migración y reforzar la protección a los ecuatorianos que viven en el extranjero.
Una de las medidas más controvertidas permitirá deportaciones expeditas en un máximo de 24 horas y la exigencia de antecedentes penales para solicitar visa.
Pero no todos apoyaron la aprobación. Desde el Partido Social Cristiano y el correísmo se cuestionó la inclusión de artículos provenientes de leyes declaradas inconstitucionales por la Corte Constitucional.
“Esto contraviene el pronunciamiento de la Corte por la forma, no por el fondo…. Caemos nuevamente en el círculo vicioso de violentar el proceso parlamentario”, apuntó Alfredo Serrano.
Tras su aprobación, el presidente Daniel Noboa podrá sancionar o vetar la ley total o parcialmente antes de que entre en vigencia.
Las reformas marcan un giro en la política migratoria del país, que ahora prioriza la seguridad y el control, sobre los principios de ciudadanía universal.


