Una fuga de diésel mantiene en alerta a las autoridades ambientales y de seguridad en Quinindé.
La emergencia se registró la madrugada de este martes 28 de octubre, luego de que una perforación clandestina afectara una línea del poliducto de Petroecuador, en el punto PK 89-500, cerca del sector El 200 y a escasos metros del río Quinindé.
Petroecuador activó su plan de contingencia y desplegó cuadrillas técnicas para contener el derrame y reparar el tramo dañado.
Mientras tanto, personal del Municipio de Quinindé y del Ministerio del Ambiente realiza un monitoreo constante para evitar que el hidrocarburo llegue a las fuentes de agua que abastecen a las comunidades cercanas.
Fuerzas Armadas mantiene la seguridad del perímetro, mientras la Secretaría de Gestión de Riesgos coordina las acciones junto a los municipios de Esmeraldas y Quinindé.
Las autoridades no descartan que esta perforación esté relacionada con las mafias dedicadas al robo de combustibles, un delito que ha cobrado fuerza en varias provincias del país.
Solo en los últimos dos meses, se han decomisado más de 190 mil galones de combustibles y 182 tanques de gas en operativos realizados en Esmeraldas, Sucumbíos y otras provincias, dejando 48 detenidos y 45 vehículos retenidos.
Una muestra de que el robo de combustibles sigue siendo una amenaza para la seguridad energética y ambiental del país


