El nombre de Édgar Lama, presidente del Consejo Directivo del IESS, está en el centro de la polémica. Denuncias públicas lo señalan de presuntamente favorecer a clínicas relacionadas con su familia en el pago de deudas millonarias del Seguro Social.
Ante las acusaciones, la secretaria de Comunicación de la Presidencia, Carolina Jaramillo, negó categóricamente los señalamientos y aseguró que existe una interpretación errónea sobre los pagos realizados a prestadores de salud.
“Es absolutamente falso que el director del IESS haya pagado exclusivamente a alguna empresa relacionada con su entorno familiar”, aseguró Jaramillo.
Jaramillo sostuvo que entre enero y octubre de 2025, el IESS canceló cerca de 500 millones de dólares a prestadores externos, tras un proceso de auditoría y priorización de pagos. Sin embargo, no precisó si existe una investigación formal sobre los contratos observados.
El asambleísta Héctor Rodríguez, de la Revolución Ciudadana, señaló que la Contraloría ya habría emitido una glosa por presuntas irregularidades pidió la renuncia de Lama.
“No puede ser que tengamos un funcionario que contrate empresas de su entorno familiar y realice pagos indebidos por más de $3 millones”, reprochó Rodriguez.
El caso estalló tras las declaraciones de José Guevara, presidente de Interhospital, quien denunció que su institución no ha recibido pagos mientras otras clínicas, supuestamente vinculadas a Lama, sí fueron beneficiadas.

