Nueve días después de su detención, el ministro del Interior, John Reimberg, rompió el silencio. En una entrevista televisiva, aseguró que la caída de alias Pipo representa —según sus palabras— el “golpe más contundente” contra Los Lobos en los últimos años.
Reimberg afirmó que Chavarría habría manejado la toma de decisiones dentro del grupo delictivo y que su influencia alcanzó incluso hechos violentos de alto impacto. Entre ellos —según el ministro— el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio en 2023.
Las autoridades sostienen que para evadir a la justicia, Pipo simuló su muerte en 2021 con un certificado falso por Covid-19, se sometió a varias cirugías faciales y cambió identidades entre Venezuela y Colombia. Desde Europa habría coordinado actividades de narcotráfico, minería ilegal y sicariato, en conexión con carteles de México y redes criminales de la región.
Su detención no ocurrió antes porque se encontraba en Uruguay. La policía ecuatoriana esperó su viaje a Europa para activar la alerta internacional. Fue capturado al aterrizar en Málaga, procedente de Marruecos, por uso de documentación falsa.
Ahora, una jueza de la Audiencia Nacional española ordenó su prisión preventiva mientras se procesa la orden de Interpol para su extradición. Chavarría quedó a disposición del tribunal que maneja delitos de terrorismo, crimen organizado y redes internacionales.


