La polémica empresa estadounidense HealthBird anunció que “dará un paso al costado” en el país. En un comunicado aseguró que ha sido víctima de “constantes ataques mediáticos” motivados —dice— por intereses oscuros, y que pese a ello entregó desarrollos tecnológicos sin costo para el Estado.
La compañía trabajaba con la Corporación Nacional de Telecomunicaciones en una aplicación piloto para el sector salud. Según HealthBird, el sistema ofrecía agendamiento de citas, escaneo facial con inteligencia artificial, trazabilidad de medicamentos y telemedicina. La inversión del piloto habría bordeado los tres millones de dólares.
Sin embargo, el cuestionamiento central recae en el proyecto no ejecutado para el IESS, valorado en 37,7 millones de dólares, el mismo que fue anunciado por el presidente Daniel Noboa y por el entonces titular del Consejo Directivo del Seguro Social, Édgar Lama.
Esta afirmación encendió las alertas: HealthBird, constituida en 2021, no registra experiencia verificable en sistemas hospitalarios complejos y no aparece en los listados de socios de Google Cloud. Su plataforma original se limita a gestionar seguros médicos privados en Estados Unidos.
Además, la propuesta del IESS superaba ampliamente otras ofertas más económicas, pero que nunca fueron consideradas. El modelo planteado se canalizaba a través de CNT, lo que permitía adjudicar el contrato sin pasar por el Sercop.
En su defensa, la empresa asegura que no ha recibido un solo centavo del Estado y que su trabajo generó empleos, capacitación y desarrollo tecnológico. Incluso afirma que su propuesta habría ahorrado más de 400 mil millones de dólares en cinco años, una cifra que ha levantado aún más dudas.
Tras el anuncio de su salida, el caso sigue bajo investigación de la Asamblea Nacional, la Contraloría y la Comisión Anticorrupción, en medio de inconsistencias técnicas, presupuestos inflados y un proyecto de modernización hospitalaria que nunca llegó a ejecutarse.


