La justicia ecuatoriana sentenció a nueve integrantes de la Fuerza Aérea Ecuatoriana a nueve años y tres meses de prisión por el delito de sabotaje en modalidad de omisión, tras la destrucción del radar de vigilancia aérea ubicado en el cerro Montecristi, en la provincia de Manabí, ocurrida en noviembre de 2021.
El tribunal determinó que los militares tenían la responsabilidad directa de custodiar el radar y realizar patrullajes en la zona. La Fiscalía demostró, con pericias técnicas, informes especializados y testimonios, que el equipo fue destruido de forma intencional mediante explosivos de alto poder, descartando cualquier falla mecánica o electrónica.
Los peritajes también establecieron que los explosivos utilizados son de uso restringido y requieren manejo especializado, y confirmaron que el radar era parte de una infraestructura estratégica para la seguridad nacional. En la sentencia escrita se fijarán las multas y la reparación integral. En total, diez personas fueron procesadas, pero una falleció durante el juicio, lo que extinguió la acción penal en su contra



