La cooperación en seguridad entre Ecuador y Colombia entra en una nueva etapa. El Gobierno ecuatoriano anunció que, desde el próximo 7 de agosto, cuando Abelardo de la Espriella asuma la Presidencia de Colombia, comenzarán operaciones conjuntas contra las organizaciones criminales que operan en la frontera norte, una zona golpeada por el narcotráfico, el tráfico de armas y la presencia de grupos armados ilegales.
El anuncio llega tras varios meses de una relación marcada por las tensiones entre los gobiernos de Daniel Noboa y Gustavo Petro. Ecuador acusó a Colombia de no ejercer suficiente control sobre su lado de la frontera y de permitir que las economías criminales se fortalecieran.
Ese desacuerdo escaló hasta una guerra comercial con aranceles recíprocos que llegaron al 100 %, mientras ambos gobiernos intercambiaban cuestionamientos por el manejo de la seguridad fronteriza. La Comunidad Andina intervino para ordenar el retiro de esas medidas.
Según el ministro John Reimberg, ya se han mantenido reuniones con el equipo del presidente electo para coordinar una estrategia binacional.
De la Espriella ha adelantado que endurecerá la lucha contra las disidencias de las FARC y otras estructuras vinculadas al narcotráfico, una postura que abre la puerta a una coordinación más estrecha con Ecuador en materia de inteligencia y operaciones militares y policiales.


