Daniel Genovesi era sacerdote católico a sus 26 años. Mercedes Tarragona se había entregado a la vida religiosa a sus 22. Ambos se encontraban en Argentina, en un pueblo llamado Tuerto, en la provincia de Santa Fe. Los dos optaron por dejar que el amor se haga cargo del destino de sus vidas, aunque eso haya significado que la pareja dejara su hábito, para consagrarse el uno al otro como pareja.
Así cuenta Daniel que lo narra en lo que será su libro, donde registrará una pequeña autobiografía. Según el diario El Tiempo de Colombia, una productora audiovisual de Estados Unidos planea realizar una miniserie basándose en el texto.
La historia parte con una anécdota de Mercedes. Ella explica que su vida estaba encerrada en una pequeña burbuja, “caja”, que logró abrirse una vez que conoció al joven cura. “Él me fue abriendo ventanas (…) había mucha luz afuera, mucha cosa linda”, afirmó ella. También explicó que, desde muchacha, incluso cuando ingresó al convento, nunca la educaron para comprender los sentimientos. Por eso comparaba lo que sucedía con la historia de algunos santos que durante su vida llevaron amistad espiritual entre sacerdotes y monjas.
Actualmente, tienen dos hijas y se convirtieron con el tiempo al anglicanismo. Daniel, a pesar de haber dejado sus responsabilidades con iglesia, aún se sentía llamado a continuar el camino de Dios. Desde Uruguay lo invitaron a que asuma su cargo como obispo anglicano de la región.


