Ocho meses de investigación terminaron con la captura de un presunto líder y un supuesto financista de una red vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación.
La estructura habría utilizado Ecuador como punto de acopio y salida de cargamentos de droga. Según la investigación, recibía cocaína procedente de Colombia, coordinaba su almacenamiento y posteriormente gestionaba los envíos por vía marítima.
Uno de los principales golpes ocurrió en Isla Mocolí, en Samborondón. Allí fue detenido el supuesto cabecilla de la organización.
La red habría coordinado envíos de droga hacia Centroamérica, Estados Unidos y Europa. Los investigadores identificaron dentro de su estructura a presuntos cabecillas, financistas y operadores encargados de la logística.
La investigación apunta a que el CJNG operaría mediante alianzas y contactos logísticos para mover la droga, en lugar de desplegar directamente una gran estructura armada en territorio ecuatoriano.
las autoridades calculan en 322 millones de dólares la afectación económica a la organización, por los cargamentos de droga decomisados durante las distintas fases de la investigación.


