Autoridades informaron que se volvió a reactivar los focos de incendio en el sector de Guápulo y el parque Metropolitano.
El Cuerpo de Bomberos se encuentra realizando contenciones de fuego y enfriamiento de la zona.
En el lugar, hay cerca de siete helicópteros Bambi Bucket, realizando descargas de agua para mitigar el fuego reactivado.
En el ambiente se registra densidad de humo que avanza hacia zonas aledañas debido al fuerte viento.
Afectaciones de los incendios
Hasta el momento, se registra 70 familias afectadas, 28 personas hospitalizadas, 4 casas alcanzas por las llamas.
Además, el helicóptero Arcus de los Bomberos, realizó 12 descargas en total, entre en cerro Auqui y el parque Metropolitano.
Por otro lado, el helicóptero Fénix de la Policía Nacional, se encuentra realizando descargas en el cerro Auqui.
La Prefectura de Pichincha, junto con los cantones de Santo Domingo, Riobamba y otras provincias, están brindando apoyo en la emergencia.
Contaminación ambiental
La Secretaría del Ambiente publicó una actualización, en su cuenta de X, sobre la condición de los incendios forestales.
En donde indicó, que en el sector centro-norte y norte de Quito, la calidad de aire avanzó a niveles preocupantes.
Mientras que, en las áreas cercanas a los focos de incendio forestal, los niveles de contaminación son insalubres.
Sin embargo, las condiciones atmosféricas provocaron que el viento arrase las partículas contaminantes desde la zona afectada hasta los sectores de La Floresta y el Centro Histórico.
La entidad, recomendó limitar la exposición al aire libre, sobre todo a niños, niñas, adultos mayores y a quienes padezcan de enfermedades respiratorias.
Además, restringir la movilización vehicular ya que esto aumenta el tránsito en las avenidas y empeora la calidad de aire.
También, mantener las puertas y ventanas cerradas de los sectores afectados y aledaños.
Por otro lado, se prevé que cerca del mediodía otros factores contaminantes agraven los efectos de salud de la población.
La World Wildlife Fund (WWF), informó que “estos incendios no solo acaban con los árboles: matan y desplazan a la vida silvestre, alteran los ciclos del agua y la fertilidad del suelo, y ponen en peligro la vida y el sustento de las comunidades locales.”


