La tarde del 4 de noviembre, la Policía Nacional, halló el vehículo incinerado del sacerdote Enrique Arcos, que fue encontrado muerto y con signos de violencia en Salcedo, Cotopaxi.
Según información de la entidad, la auto marca Kia con placas TBK-4069, fue quemado y abandonado cerca de la parroquia de Lloa, al sur de Quito en un camino de tercer orden.
Esta identificación coincide con el carro que conducía el párroco el 30 de octubre en Ambato, el día de su desaparición.
Peritos de Criminalística se acercaron al lugar para recabar evidencias y poder localizar a los responsables de este crimen.
Este descubrimiento, se suma a la investigación de la desaparición y muerte violenta de Arcos. Su cuerpo fue encontrado por un conductor que vio que perros estaban devorando los restos, el pasado 3 de noviembre en Panzaleo cantón de Salcedo.
Por otro lado, el sacerdote Fabricio Dávila, vocero de la Diócesis de Ambato este martes 5 de noviembre manifestó la consternación de la comunidad religiosa a los ciudadanos.
Monseñor Giovanny Pazmiño, de la Diócesis de Ambato, hizo llegar su nota de pesar a la familia de Arcos.
Además, indicó que los restos del párroco, no podrán ser sepultados mientras las pericias de la investigación no concluyan.
Hasta lo que se sabe, Enrique Arcos fue reportado como desaparecido el pasado 30 de octubre y se lo vio por última vez en la ciudadela Cristóbal Colón de Ambato.
Ese día Arcos estuvo acompañado por tres hombres, uno de ellos vendedor de caramelos y es considerado como posible testigo dentro de la investigación.
También, la Policía ha realizado cerca de 20 allanamientos en Ambato y la capital para buscar indicios dentro del caso.
Luego de la desaparición del sacerdote, delincuentes ingresaron a su casa y existe la sospecha de que entraron sin forzar seguridades.
Dentro de la casa, se encontraba su madre de 93 años, Rebeca Sevilla quien fue atada por los sospechosos. Una vez que salieron de su casa, Sevilla logró quitarse sus ataduras y solicitó ayuda inmediata.
La División Nacional de Delitos Especiales (DINASED), avanza con la investigación para esclarecer este crimen e informar a los ciudadanos sobre lo sucedido.
Dentro de sus actividades, Enrique Arcos, brindaba apoyo celebrando misas y celebraciones religiosas en la parroquia de Huachi Chico, ubicada en el sur de Ambato.


