El expresidente Guillermo Lasso se pronunció sobre la reciente derogación de los decretos de indultos presidenciales emitidos durante su gobierno, medida adoptada por el actual mandatario Daniel Noboa. A través de un comunicado, Lasso defendió la aplicación de los indultos como una herramienta constitucional utilizada bajo estrictos requisitos y condiciones, orientada a abordar el hacinamiento en el sistema carcelario.
Lasso destacó que su decisión respondía a las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la Corte Constitucional, señalando que el hacinamiento en los centros de detención superaba el 30%. Los indultos estaban dirigidos a personas en condiciones de vulnerabilidad, como enfermos terminales, pacientes con tuberculosis o VIH, mujeres con infantes en prisión, y transgresores de normas de tránsito, excluyendo explícitamente a aquellos condenados por delitos violentos o de corrupción.
En relación al caso de Alias Momo, donde un juez aplicó el decreto de indulto humanitario tres años después de su expedición, Lasso calificó esta acción como un abuso judicial. Argumentó que el decreto no aplicaba a este caso y que la responsabilidad recaía exclusivamente en el juez, quien, según él, debería ser sancionado. Además, insistió en que la emisión de los indultos durante su administración se realizó bajo los principios de humanidad y legalidad, para enfrentar un problema estructural heredado en el sistema penitenciario.
Este pronunciamiento de Lasso llega en medio del debate sobre las medidas adoptadas por el actual gobierno para reformar el sistema carcelario y judicial del Ecuador.



