El Metro de Quito se encuentra en el centro de una nueva controversia tras la decisión del gerente de la entidad, Juan Carlos Parra, de declarar desierto el proceso de contratación para el mantenimiento de sus sistemas de estructura, superestructura, electromecánicos y telecomunicaciones.
El 31 de enero de 2025, pese a que la Comisión Técnica del proceso recomendó adjudicar el contrato al Consorcio L1 Quito ASCH, Parra decidió no continuar con la adjudicación, argumentando que «la segunda oferta económica no representa el mejor costo, no se ajusta al presupuesto referencial y no conviene a los intereses institucionales.»
Este consorcio, conformado por empresas españolas y mexicanas, había presentado una oferta de USD 36,7 millones para un contrato cuyo valor referencial era de USD 55,2 millones, mientras que Acciona Construcción S.A. propuso USD 125,6 millones por el mismo trabajo, que tendría una duración de cinco años.
Esta decisión genera preocupación entre los usuarios ya que en las últimas semanas se ha visto una ligera disminución de la velocidad en algunos tramos de la via que va del Labrador a Quitumbe.


