Soledad Padilla, exasistente del exvicepresidente Jorge Glas, denunció haber sido víctima de acoso sexual y espionaje telefónico mientras trabajaba con él. Durante una entrevista, Padilla relató que Glas la citó a su oficina, pidió que todos salieran y luego le dijo:
«Ocho meses te estaba esperando. ¿Cuándo vas a aflojar? (…) A mí nadie me rechaza», en un claro intento de intimidación.
Según la denunciante, Glas en reiteradas circunstancias la habría acosado incluso habría intervenido su celular. Además, Padilla afirmó que el exvicepresidente pidió que no se le pagara su sueldo, sin razón aparente.
Durante su relato, mencionó que, además de coordinar la agenda de Glas, debía encargarse de aspectos personales e imagen de Luisa González, y con un tono machista, le habría ordenado cubrir los tatuajes de la actual candidata a la presidencia.
Padilla indicó que desarrolló una relación de cercanía con González. Sin embargo, cuando denunció los abusos, no recibió respaldo de la candidata presidencial.
«Te escuché decir que exigirías respeto para las mujeres. Pero cuando me violentaron, no te vi reaccionar así», reclamó públicamente Padilla tras el debate presidencial del pasado 23 de marzo. Aseguró que le presentó pruebas a González, quien le prometió apoyo, pero después guardó silencio y protegió a Jorge Glas, según su testimonio.
«Usas el dolor de las mujeres cuando te conviene. Como si mi vida valiera menos que tu proyecto político», agregó.
Padilla también habría buscado el respaldo de Rafael Correa. No obstante, según un audio, el expresidente recomendó «controlarla», sin tomar partido en el tema.
Por esa razón, advierte que, si Luisa González gana la presidencia, su vida correría peligro, “Hace 17 meses no salgo sin escoltas policiales”, afirmó. Su temor se basa en que entre las promesas de González estaría conceder un salvoconducto para Glas, lo que agrava su temor de represalias a futuro.
Finalmente, aseguró que todas las pruebas que tiene a para comprobar su caso están ya en manos de la fiscalía general del Estado.
Padilla saltó a la escena pública en octubre de 2023, cuando acusó a Glas de intimidación y violencia. Él, en cambio, la denunció por extorsión. Su pareja, Ferdinan Álvarez, renunció al partido político tras el escándalo, lo que rompió completamente los lazos con el movimiento.


