Este viernes 4 de abril, la canciller Gabriela Sommerfeld se pronunció sobre el nuevo escenario comercial con Estados Unidos, tras la decisión de ese país de imponer un arancel del 10% a productos ecuatorianos.
Ante ello, expuso que el reciente viaje del presidente Daniel Noboa a Miami, la canciller reveló que durante el pasado fin de semana se desarrolló una reunión de jefes de Estado en Florida, en la que se abordaron temas clave de cooperación bilateral. “Este encuentro simboliza la fortaleza de las relaciones entre Ecuador y Estados Unidos”, subrayó.
Durante una rueda de prensa, Sommerfeld destacó que Ecuador recibió la tarifa más baja entre las anunciadas por EE. UU., lo cual –según dijo– refleja el buen estado de las relaciones bilaterales. “Este es un símbolo importante de la voluntad de ambos países para mantener un diálogo amistoso y avanzar en una agenda de interés mutuo”, afirmó.
Previo al inicio de una mesa técnica entre representantes del Gobierno y del sector empresarial privado, Sommerfeld enfatizó que la Cancillería trabaja de forma articulada con los ministerios del área financiera y económica, así como con los gremios productivos, para analizar las implicaciones del nuevo esquema arancelario y definir una hoja de ruta.
“El Gobierno está comprometido con encontrar mecanismos que generen inversión y empleo en el país, y que a su vez mantengan la competitividad del Ecuador en el mercado internacional”, sostuvo.
Por su parte, el ministro Carlos Zaldumbide señaló que esta decisión de EE.UU. UU. responde a un cambio global en las dinámicas del comercio exterior, por lo que no puede interpretarse de forma aislada.
“Es cierto que Ecuador recibió la menor tasa impositiva, del 10%, frente a otros países, pero eso no significa automáticamente que tendremos una ventaja competitiva”, advirtió.
Zaldumbide indicó que cada sector debe ser evaluado individualmente para identificar efectos concretos, y que el trabajo coordinado entre el sector público y privado será clave para mitigar cualquier impacto negativo. “Tener una estrecha relación con la Presidencia de EE. UU. nos brinda la oportunidad de exponer cada tema y fortalecer relaciones que a futuro beneficiarán al país”, concluyó.


