La noche del domingo 13 de abril, mientras el país vivía la segunda vuelta presidencial y en medio de un estado de excepción, una nueva masacre sacudió al sur de Guayaquil. Al menos ocho personas fueron asesinadas en un violento ataque armado registrado en la Isla Trinitaria, generando temor y conmoción entre los moradores del sector.
Según reportes preliminares, alrededor de las 20:00, al menos 15 hombres fuertemente armados irrumpieron en la cooperativa Antonio Neumane, disparando con pistolas y fusiles. Los atacantes llegaron en vehículos, motocicletas e incluso lanchas, disparando durante varios minutos antes de huir por el Estero en embarcaciones rápidas.
En el lugar, seis personas fueron asesinadas y varias más resultaron heridas. Poco después, en un hecho posiblemente relacionado, se reportó el asesinato de dos adolescentes en el sector norte de Trinitaria, cuando personas presuntamente vinculadas a las víctimas llegaron al sitio. Las víctimas tenían entre 15 y 36 años; una de ellas tenía antecedentes por tráfico de drogas.
La Policía Nacional llegó a la escena e inició las investigaciones. Criminalística encontró cerca de 100 indicios balísticos, lo que da cuenta de la intensidad del ataque. Las autoridades no descartan que esta masacre esté relacionada con disputas entre bandas del crimen organizado que operan en la zona.
Guayaquil es una de las ciudades bajo estado de excepción, decretado nuevamente el pasado 12 de abril por el presidente Daniel Noboa, debido al incremento de la violencia en varias provincias. A pesar de esta medida, la ciudad continúa siendo epicentro de hechos sangrientos ligados al narcotráfico y el crimen organizado.


