La Empresa Pública Petroecuador anunció este martes que ha puesto fin a las distorsiones salariales dentro de su estructura interna, tras identificar a un grupo de funcionarios que recibían sueldos significativamente superiores al valor real de sus cargos. Como parte de esta medida, 70 servidores públicos fueron desvinculados, lo que representará un ahorro anual de 1,71 millones de dólares para la estatal petrolera.
Según el comunicado oficial, el proceso surge de un análisis técnico exhaustivo sobre la estructura de remuneraciones, el cual evidenció que algunos empleados percibían salarios hasta un 100% por encima del valor referencial, e incluso superaban las remuneraciones de gerentes y subgerentes.
Esta situación, según la entidad, “contraviene los principios de proporcionalidad, equidad y uso responsable de los recursos públicos”.
Las partidas eliminadas serán depuradas de forma definitiva, y las funciones de los trabajadores salientes serán asumidas por personal con perfiles equivalentes, conforme al Manual Orgánico Integral vigente, garantizando así la continuidad operativa de la empresa.
Petroecuador aclaró además que el proceso de desvinculación respetó los derechos laborales y excluyó a grupos prioritarios, como personas con discapacidad, enfermedades catastróficas, mujeres embarazadas o en lactancia, y personal sustituto debidamente calificado.
Esta acción forma parte de una estrategia institucional para mejorar la eficiencia en el uso de recursos públicos, combatir privilegios indebidos y asegurar que las remuneraciones estén alineadas con el valor real del trabajo desempeñado.
La empresa reafirmó su compromiso con la transparencia, la equidad interna y la sostenibilidad financiera.


