En medio de la desesperación por la falta de agua potable, este martes 15 de julio comenzó la instalación de tres plantas móviles de potabilización en el sur de Quito.
Las primeras unidades se ubicaron en el barrio Nueva Aurora, donde ya se distribuye el líquido vital a los vecinos. Cada planta puede producir hasta 3.000 litros de agua por hora, y se pueden acoplar entre sí para aumentar la capacidad.
En Nueva Aurora, por ejemplo, se instalaron dos plantas conectadas que generan hasta 6.000 litros por hora, lo que equivale a 48.000 litros por día en una jornada de ocho horas.
Estas plantas funcionan con agua de una vertiente natural que ha sido usada informalmente por la comunidad durante más de 30 años, pero que ahora es tratada con filtros, cloración y almacenada de forma segura.
Una de las plantas se quedó en el parque Nueva Aurora, otra se instaló en Quitumbe y la tercera en Chillogallo. Además, 10 tanqueros nuevos se sumaron para abastecer a los sectores más alejados.
Estas unidades se alimentan directamente de las plantas portátiles y de tanques estacionarios, en un intento por reducir el impacto de la emergencia que ya suma seis días sin servicio regular de agua.


