La primera parada del presidente Daniel Noboa en Japón fue con la Federación Empresarial de ese país, conocida como Keidanren. El mandatario llegó acompañado de una treintena de empresarios y exportadores ecuatorianos que buscan conquistar el mercado nipón.
La reunión es vista como el primer paso hacia un eventual acuerdo comercial. Actualmente, los productos ecuatorianos pagan entre 25 y 30% de aranceles en Japón, lo que limita su competitividad.
Desde Japón también hubo apertura. El Comité de América Latina y el Caribe de Keidanren resaltó que el acuerdo sería beneficioso para ambas economías.
Noboa presentó a Ecuador como un hub logístico y habló de oportunidades en sectores como energía, infraestructura, minería responsable y cielos abiertos. Los empresarios japoneses respondieron con interés en áreas como salud, agroindustria, automotriz y tecnología.


